Email asistido por IA, correo entrante, mensajería, chat interno, alertas y calendario. Todo dentro de FieldOps y colgado de lo que importa: el cliente, la actividad, el compromiso. Cuando alguien pregunta "¿en qué quedamos?", la respuesta está en el sistema y no en la memoria de tres personas.
Nadie sabe en qué quedó. No porque la información no exista, sino porque está repartida en cuatro aplicaciones que no se hablan entre sí y en dos teléfonos que no son de la empresa. Cuando alguien se va de vacaciones, la operación se queda sin contexto.
Se acuerda que el cliente necesita la propuesta antes del viernes. Queda en la libreta de dos personas y en la memoria de tres.
Se confirma el alcance por chat. El mensaje queda en el teléfono personal de quien lo recibió, no en la ficha del cliente.
El cliente responde con dos condiciones nuevas. Llega a una casilla individual y el resto del equipo nunca lo ve.
Alguien pregunta en qué quedó. Empieza la búsqueda del hilo, la captura de pantalla y la reconstrucción a punta de "yo me acuerdo que...".
Cada correo, mensaje y acuerdo queda colgado del cliente y de la actividad. El contexto no depende de quién esté ese día.
Si la conversación vive fuera del sistema, el sistema siempre va a estar incompleto.
El composer sabe a quién le estás escribiendo, qué actividad está abierta y qué pasó la última vez. Le dices la intención, te devuelve un borrador con el contexto puesto, lo corriges a tu gusto y lo mandas con el branding de tu organización.
"Explícales qué encontramos en las visitas del mes, qué vamos a cambiar y cuándo lo van a notar. Tono formal pero directo."
Estimado equipo de Andes Retail:
Revisamos las nueve visitas realizadas a la sucursal 4 durante julio. Detectamos que el tiempo promedio de respuesta subió de 18 a 41 horas, concentrado en el turno tarde.
A partir del 5 de agosto reasignamos ese turno y sumamos una revisión semanal de cumplimiento, que les compartiremos en el reporte mensual.
El composer, con los destinatarios resueltos desde tus contactos y el borrador guardándose solo.
La mitad de la información crítica de una empresa entra por correo y muere en la casilla personal de alguien. FieldOps recibe ese correo, lo asocia al cliente y lo deja colgado de la actividad que corresponde. Si la persona no está, el equipo igual tiene el contexto.
En Chile la coordinación operativa pasa por WhatsApp, te guste o no. En vez de pelear contra eso, FieldOps lo trae adentro: un inbox conversacional donde el mensaje entrante queda asociado al cliente y desde donde puedes abrir la actividad sin cambiar de aplicación.
Conexión directa con la API de mensajería empresarial, para organizaciones que ya tienen su número comercial verificado.
Alternativa para organizaciones que ya operan su mensajería a través de una plataforma intermedia y prefieren esa vía de salida.
Un flujo guiado conecta el número, valida la propiedad por verificación telefónica y deja el canal operativo.
Mensajes entrantes y salientes quedan en el hilo del cliente, disponibles para quien tenga permiso de verlos.
Grupos por proyecto, por cliente o por turno, y conversaciones directas entre personas. Lo distinto es que puedes mencionar al asistente con @ dentro del hilo: analiza lo que le pides con los datos de tu organización, responde ahí mismo y —cuando corresponde— deja una propuesta que se convierte en actividad con un clic.
Un grupo por proyecto, por cliente o por cuadrilla, y mensajes directos cuando la conversación es entre dos.
Mencionas a una persona y le llega. Mencionas al asistente y analiza lo que le pediste sin salir del hilo.
Fotos, documentos y la ubicación de quien está en terreno, adentro de la misma conversación.
Sabes si el mensaje se leyó y si alguien está respondiendo. Menos "¿viste lo que te mandé?".
Reenvías un mensaje al grupo que corresponde y la notificación push llega al móvil de quien tiene que actuar.
Quién puede crear grupos, quién administra cada uno y qué se puede hacer dentro. Un chat de trabajo, con reglas de trabajo.
El asistente responde con los mismos permisos de la persona que lo invoca. Si tú no puedes ver los márgenes de un cliente, la IA tampoco te los va a mostrar aunque se lo pidas dentro del chat. No hay una puerta lateral hacia información que no te corresponde.
Y cuando propone algo, lo deja como propuesta sin confirmar: una persona la revisa, la ajusta o la descarta. La IA sugiere; el equipo decide.
Pedir un análisis dentro de la conversación y salir de ahí con una actividad asignada. Ese es el punto.
El problema de las notificaciones no es que falten: es que llegan todas a todos y terminan silenciadas. Acá cada persona se suscribe a lo que le importa y define por dónde quiere que le llegue. Lo urgente interrumpe; el resto espera al resumen.
| Qué pasó | Quién se entera | Canal | Cuándo |
|---|---|---|---|
| Actividad por vencer | Responsable y su jefatura | Push + email | 48 h antes |
| Actividad bloqueada | Coordinación del proyecto | Push + chat | Al instante |
| Correo del cliente sin responder | Ejecutivo de la cuenta | A las 4 horas | |
| Documento firmado por el cliente | Quien creó la actividad | Push | Al instante |
| Anomalía detectada por la IA | Suscriptores del indicador | Email + chat | En el análisis diario |
| Correo rebotado | Quien lo envió | Push | Al instante |
Las visitas, las reuniones y los vencimientos no viven en universos separados. FieldOps se conecta a Google Calendar con OAuth, te muestra el estado de la conexión en pantalla y sincroniza los eventos para que la agenda del equipo refleje lo que realmente hay que hacer esa semana.
Donde termina la conversación: una actividad con responsable, plazo, tareas y evidencia.
Customer 360: todo lo que se habló, se hizo y se cobró con cada cliente, en una sola ficha.
El asistente que redacta el correo, responde en el chat y propone la actividad.
Cómo se conectan las familias de módulos: conectar, analizar, ejecutar y medir.
Te mostramos cómo se vería tu operación con el correo, el WhatsApp y el chat del equipo conectados al trabajo real — con tus clientes y tus actividades.