La información ya existe: ventas, compras, inventario, producción, costos, cuentas por cobrar y por pagar. Lo que falta es que alguien la lea a tiempo, sepa distinguir un dato de una proyección y convierta el hallazgo en trabajo con responsable y plazo. Eso es exactamente lo que hace esta integración.
Tu ERP registra todo con una disciplina admirable: cada factura, cada recepción, cada movimiento de bodega, cada asiento. El problema no es que falten datos — es que están encerrados en reportes que alguien tiene que ir a buscar, descargar, cruzar en Excel e interpretar antes de que sirvan para algo.
El ERP sabe perfectamente qué pasó. Lo que no sabe es qué hacer con eso, ni a quién avisarle.
| Línea | Julio | Var. año ant. |
|---|---|---|
| Industrial | $412,4 M | −9,8 % |
| Retail | $268,1 M | +3,1 % |
| Proyectos | $154,7 M | −1,4 % |
| Servicios | $96,3 M | +11,7 % |
No es un volcado indiscriminado de tablas. Cada dominio se trae con un propósito claro: responder un tipo de pregunta y habilitar un tipo de acción. Esto es lo que se conecta cuando la integración está completa.
| Dominio | Qué trae del ERP | Qué habilita en FieldOps |
|---|---|---|
| Comercial y ventas | Documentos emitidos, notas de crédito, precios de lista, descuentos aplicados, maestro de clientes, productos y vendedores. | Comparación entre períodos, análisis de variación por cliente, producto o canal, y detección de clientes que dejaron de comprar. |
| Compras | Órdenes de compra, recepciones, proveedores, condiciones y plazos comprometidos. | Seguimiento del abastecimiento en tránsito y del plazo real de entrega versus el prometido. |
| Inventario | Existencias por bodega y lote, movimientos de entrada y salida, stock mínimo y lead time del maestro. | Días de cobertura, riesgo de quiebre, stock sin movimiento y oportunidades de redistribución. |
| Producción | Órdenes de fabricación, listas de materiales, estados, tiempos y disponibilidad de componentes. | Faltantes de material antes de que frenen la línea y órdenes en riesgo de atraso. |
| Consumos reales | Lo que efectivamente se consumió en cada orden, con mermas y ajustes. | Desviación entre el consumo esperado y el real, con su magnitud y su origen. |
| Asientos contables | Asientos del período, cuentas contables y centros de costo. | Trazabilidad del resultado hasta el asiento que lo origina, sin depender de una planilla intermedia. |
| Cuentas por cobrar | Facturas pendientes, antigüedad de la deuda, pagos aplicados y condiciones por cliente. | Priorización de cobranza por monto y antigüedad, y proyección de entrada de caja. |
| Cuentas por pagar | Obligaciones vigentes, vencimientos y condiciones acordadas con cada proveedor. | Calce entre lo que hay que pagar y lo que se espera cobrar en la misma ventana de tiempo. |
| Costos | Costo estándar, costo real y los componentes que forman cada uno. | Detección de desviaciones de costo y separación entre lo que es precio de compra, consumo o proceso. |
| Márgenes | Resultado por producto, cliente, línea o canal, según cómo esté estructurado tu ERP. | Identificación de dónde se gana plata, dónde se pierde y qué mix conviene revisar. |
| Demanda | Historia de venta y consumo por período, producto y ubicación. | Base para proyectar necesidades y anticipar el abastecimiento en vez de reaccionar al quiebre. |
Cada dominio se activa según lo que tengas contratado y según lo que esté efectivamente conectado y mapeado en tu ERP. Si un dominio no está sincronizado, la plataforma lo dice explícitamente en el análisis: no rellena el hueco con una estimación ni presenta una respuesta parcial como si fuera completa.
Una integración sirve cuando alguien concreto puede hacerle una pregunta concreta y recibir algo que se puede ejecutar. Elige un área y mira las tres capas: la pregunta, los datos que la sostienen y la actividad que sale de ahí.
Actividades comerciales por cliente, producto, vendedor o desviación detectada: visita de recuperación, revisión de lista de precios, reactivación de cliente dormido o levantamiento de una queja. Cada una sale con responsable, prioridad, plazo y el dato que la originó adjunto, para que quien la ejecute sepa de qué está hablando.
Actividades de cobranza priorizadas por monto y antigüedad, revisiones financieras y escalamientos a gerencia. El compromiso que da el cliente queda registrado en la actividad, con la fecha en que hay que volver a llamar — así la cobranza deja de depender de la memoria de quien llamó.
Actividades de abastecimiento o de redistribución creadas antes de que el quiebre ocurra, con el material, la cantidad, la bodega de origen y el plazo ya definidos. Si la respuesta correcta es mover stock entre bodegas en vez de comprar, la actividad lo dice y evita la compra innecesaria.
Actividades de compra urgente, de investigación de la desviación o de corrección de proceso. En terreno se ejecutan desde el móvil, con evidencia adjunta y trazabilidad por lote cuando el rubro lo exige — de manera que la explicación de la merma quede escrita y no se pierda en el cambio de turno.
Planes de acción con revisión de precios, revisión de costos o replanteo de mix. Cada uno con responsable, fecha de evaluación y el indicador al que se le hará seguimiento después, para poder responder la pregunta que casi nunca se responde: si la acción sirvió o no.
Un digest priorizado que llega con las anomalías ordenadas por severidad y con actividades correctivas asignadas a un responsable. Lo que no se resolvió no desaparece del digest siguiente: sigue apareciendo, con los días que lleva abierto.
Cuando un análisis mezcla lo que el ERP registró con lo que un modelo estimó y con lo que la IA opina, pierdes la capacidad de saber en qué confiar. Por eso FieldOps separa cuatro cosas que casi todas las herramientas presentan revueltas — y las etiqueta en pantalla.
Viene tal cual del origen, sin transformación. Si no cuadra con el ERP, no es una diferencia de criterio: es un error de sincronización, y se trata como tal.
No existe en el ERP: lo construye FieldOps aplicando una fórmula explícita. Dos empresas pueden calcular el mismo indicador distinto, por eso la definición tiene que estar a la vista.
Habla de algo que todavía no ocurrió, así que nunca se presenta como un hecho. Se muestra con el método, los supuestos y un rango — no como un número exacto disfrazado de certeza.
Es una propuesta, no un resultado. Puede estar equivocada y por eso requiere que una persona la confirme antes de convertirse en actividad — sobre todo si toca precios, clientes o dinero.
Cuando alguien pregunta "¿este número de dónde salió?", la respuesta tiene que estar en la pantalla, no en la memoria de quien armó el informe.
Un análisis sobre datos de tu ERP solo sirve si el gerente que lo lee está dispuesto a tomar una decisión con él. Estos principios existen para que esa decisión se pueda tomar sin tener que ir a verificar todo de nuevo en el sistema.
Cada cifra declara de dónde salió: qué sistema, qué documento y qué registro la sostienen. Si no se puede rastrear, no se muestra.
Período, filtros aplicados, criterio de corte, unidad de medida y frescura del dato aparecen junto al número, no escondidos en una nota al pie.
Dato sincronizado, indicador calculado, proyección y recomendación se distinguen en pantalla. Nunca se mezclan en la misma línea sin avisar.
Cada persona ve lo que su rol permite, dentro de su organización y solo de los módulos contratados. La integración no abre el ERP entero a todo el mundo.
Sabes cuándo corrió la última sincronización, qué trajo y si falló. Un dato viejo se muestra como viejo, no se disfraza de actual.
Las decisiones sensibles —precios, condiciones comerciales, escalamientos, compras— requieren que una persona confirme antes de que ocurra algo.
Se puede vender una integración con adjetivos, pero después hay que implementarla. Preferimos ser claros ahora sobre los tres límites que más se exageran en este mercado.
La integración no termina cuando aparece el gráfico. Termina cuando el indicador se vuelve a leer desde el ERP después de que alguien hizo algo al respecto. Este es el recorrido real de una pregunta comercial.
Una integración que se cae en silencio es peor que no tenerla: alguien decide con datos viejos creyendo que están frescos. Por eso la sincronización es programada, su estado es visible y los errores se muestran en vez de esconderse.
| Dominio | Frecuencia | Última corrida |
|---|---|---|
| Ventas y cobranzas | Cada 4 h | Hoy 06:12 · OK |
| Compras | Cada 4 h | Hoy 06:13 · OK |
| Inventario | Cada 4 h | Hoy 06:14 · OK |
| Producción | Diaria | Hoy 06:15 · OK |
| Contabilidad | Diaria | Hoy 06:18 · OK |
| Costos y márgenes | Cierre mensual | 01 ago · OK |
Cada dominio tiene su ventana. Nadie tiene que acordarse de apretar un botón para que la información esté al día por la mañana.
Última corrida, registros procesados, duración y resultado. Si un dominio quedó atrás, se ve antes de que alguien decida con ese dato.
Ante una caída del ERP o un registro inconsistente, se reintenta y se deja el error registrado. No se publica un número a medio construir.
Los totales se pueden comparar contra el ERP para verificar que cuadran. Las diferencias se muestran, no se ajustan en silencio.
Toda integración parte con un levantamiento: qué ERP usas, qué versión, qué está efectivamente cargado en él y qué preguntas quieres poder responder. De ahí sale el alcance real, no de una lista de logos en una presentación.
Quién lee los datos sincronizados, detecta la desviación y propone la acción.
El objeto en que se convierte cada hallazgo: responsable, plazo, tareas y evidencia.
Cómo se conecta la acción ejecutada con la evolución posterior del indicador.
Stock, cobertura, órdenes de fabricación y consumos reales dentro de la plataforma.
Partimos por entender qué ERP usas y qué decisiones se te están atrasando. Con eso te mostramos qué se puede conectar, en qué plazo y qué preguntas vas a poder responder desde el primer mes.